Trainer Profile

Pasamos de pensar a sentir, del modo hacer al modo ser, de reaccionar a responder de forma consciente

José Escánez Carrillo

PositionMonitor de Mindfulness
Experience10 años
Biography
Soy abogado de profesión desde 1.990. Hace años empecé a interesarme por el crecimiento personal y la conciencia, a investigar en el “darme cuenta”, frente a los automatismos y condicionamientos que de alguna forma dirigían mi vida. Comencé a acudir a distintos espacios y cursos, indagando en el conocimiento de mis formas de ser y estar en la vida.
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Sobre Mi

 

 

Mi nombre es José Escánez Carrillo. Soy abogado de profesión desde 1.990. Hace años empecé a interesarme por el crecimiento personal y la conciencia, a investigar en el “darme cuenta”, frente a los automatismos y condicionamientos que de alguna forma dirigían mi vida. Comencé a acudir a distintos espacios y a realizar talleres y cursos, indagando en el conocimiento de mis formas de ser y estar en la vida.

En la actualidad soy Experto en Desarrollo Personal, Educación Consciente y Mindfulness (Universidad de Almería), y Monitor de Mindfulness basado en la Tradición Budista (MBTB) formado en la Escuela de Atención Plena. Estoy formándome como terapeuta Gestalt a través del Instituto Gestalt de Barcelona.

La práctica de la atención plena o Mindfulness, puede definirse como “el proceso de observar de forma intencionada cuerpo y mente, de permitir que nuestras experiencias se vayan desplegando momento a momento y de aceptarlas como son, sin juzgar”. Creo que la mente nos juega muy malas pasadas. El funcionamiento natural de la mente nos lleva a la insatisfacción y estamos identificados con la “voz de nuestra cabeza”, que incesantemente nos lleva de un lado para otro sin parar, a través de un incesante torrente de pensamiento involuntario y compulsivo, con las emociones que lo acompañan. Esa voz casi siempre está en el pasado o en el futuro, fluctuando de un lado a otro y haciendo que reaccionemos de forma automática a cualquier estímulo, interno o externo. Y nos creemos a pies juntillas que somos nuestra mente, lo que es un engaño. La mente es un instrumento, no somos nosotros. Con la práctica de la atención plena no quedamos a merced de nuestros pensamientos ni nuestras emociones. Pasamos del pensar al sentir, de la reacción compulsiva a la respuesta consciente, del hacer al ser. Para insertarnos en nuestra sociedad aceptamos muchas de sus creencias y condicionamientos. Nuestra sociedad es eminentemente intelectual, nos desvincula de las emociones, las sensaciones y de nuestro cuerpo. Y de ahí que tengamos una fijación enfermiza a permanecer en las operaciones mentales, como adultos eficazmente integrados en lo social. Cuando liberamos la atención de ese rapto de la mente, conseguimos conectar de nuevo con nosotros, empezar a darnos cuenta de nuestra verdadera forma de pensar, sentir y actuar, y a partir de ahí podemos descondicionarnos y desapegarnos de las creencias que nos limitan o nos generan algún tipo de sufrimiento. Creo también en la necesidad de observar la realidad sin las gafas que nos proporciona nuestra visión a través del ego, a través del “yo y mi historia”. La realidad es la que es, no la podemos controlar ni hacer que transcurra como nosotros queramos. Si se observa tal cual es, estamos mucho más cerca de aceptarla y vivirla, en lugar de resistirnos a ella y pensarla. Tal y como lo veo, la atención plena o mindfulness es una práctica al servicio del despertar. Y por despertar entiendo ver aquello que ya está ahí, tal como es y tal como somos. Es un camino de vuelta a casa.

Desde el año 2.014 estoy impartiendo talleres grupales de mindfulness y conciencia corporal en diversos centros y empresas, integrando en los mismos todas las enseñanzas y vivencias que he experimentado a lo largo de estos años, y que sigo adquiriendo cada

día, y espero seguir haciéndolo por cuanto a través del compartir, en el juego de dar y recibir que se crea en toda relación entre humanos, recibo mucho más de lo que doy.